
La mesa de campo
Ollas al centro, pan amasado y pebre: la mesa donde el almuerzo dura lo que tenga que durar.

Hostería · Hospedaje · Comedor — Hualañé
Sobre la Chiripilco, a la entrada de Hualañé: la olla al fuego, el patio lleno de plantas y camas para seguir viaje al otro día.
4,2· 450 reseñas en Google
El letrero de la casa
A la entrada cuelga su menú pintado a mano: desayunos de jornada, almuerzos con cazuela y pollo asado, papas fritas, churrascos y bife a lo pobre. Sin folleto, sin letra chica — la pizarra es la carta.
A eso se suman las humitas y los jugos naturales que recomiendan quienes comen aquí.


Ollas al centro, pan amasado y pebre: la mesa donde el almuerzo dura lo que tenga que durar.

La estrella según las reseñas: su cazuela “cuidada, consciente, sabrosa”, parte del menú del día.

El churrasco al plato con fritas que nombran los comensales, de la parrilla directo a la mesa.

Porciones de hacienda: carne, arroz y fritas caseras, con ensalada surtida al lado.

El patio de las plantas
El corazón de la hostería: un patio apretado de verde donde las mesas comparten sombra con las plantas. Rústico, familiar, con la olla pasando de la cocina al patio.


Hostería de verdad
Lo dice el letrero: hostería y hospedaje. Después del almuerzo hay camas para quedarse — quienes pasan por la Chiripilco lo usan de refugio y despiertan al desayuno de jornada.
Habitaciones y disponibilidad se confirman directo por WhatsApp: los atiende la misma gente que está en la cocina.
Lo que escriben en Google
“Excelente… sus cazuelas cuidadas, conscientes, sabrosas. Sus postres, tortas, tartas y ensaladas. Qué más? Vayan sin dudarlo.”
“Buena comida y el lugar muy bueno. Trato cordial y la decoración preciosa. Puedo decir con propiedad: delicia de pastelería.”
“Espacio muy rústico, acogedor y familiar. Atendido por su dueña. Prueben el churrasco al plato, cazuelas y platillos del día, más humitas y jugos naturales.”
Cómo llegar